martes, 16 de octubre de 2012

De mi ombligo a tu espalda

Los martes solías quedarte entre mi pelo. 
Porque era lo que más te gustaba. 

Y yo solía enfadarme mucho, desmayada. 
De amor
de mentira, desmayada. 

Descalza. 
Desnudos.
En la cama de los buenos momentos. 


Haciéndote cosquillas. Haciéndote llorar. 
De amor y de mentira.

Cada martes.



5 comentarios:

  1. ¡Hola !
    Es la primera vez que paso por tu blog!
    El amor como todo tiene sus cosas buenisimas que llenan pero tambien las no tan buenas.. pero siempre hay que quedarse con lo bueno.
    ¡ Un saludo !

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  2. Que bonito saber que hubo una cama de los buenos momentos, ¿verdad? quizá llena de las migas del desayuno del amor desbordándose entre las sábanas, quizás.

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